Eramos en cada clase entre veinticinco a treinta alumnos y como fueron seis años conviviendo con ellos la amistad fue creciendo. Recuerdo a tres hermanos en el mismo curso, Luis, Manuel y Bautista Garcia Vazquez de los cuales solamente tuve conocimiento de Manuel que fue profesor en Sta. Mª. de Oya y también Alcalde. Otros tales como Corbal, Felipe Ruiz, Sastre, Cabaleiro, Juan Luis Fernandez, los hermanos Suarez Guntin, Arean , mas tarde Parroco Diocesano, etc., a alguno les he perdido la pista. Con Jambrina, Pepe Vazquez, y Julian Prado en cambio sigo teniendo, al igual que con unos de otros cursos como Del Rio, Doiro, Fonsi, Jóse Torres y de otras academias y colegios como Manolo Estrada , Waldo, mas tarde misionero y párroco de Cedeira, Izquierdo, Janucho, Evaristo, Loló y alguno más unas reuniones periódicas los primeros miércoles de cada mes.
Antes comenté, que los desplazamientos los hacíamos en cuatro tranvías, con una característica especial, que solamente era para los alumnos del Instituto, y separados por sexos y destinos.
El Instituto Santa Irene es una construcción de piedra del Arquitecto D. Antonio Cominges, de tres plantas y sótano. En este ultimo jugabamos al ping-pong. En la planta baja estaba el Paraninfo donde se celebraban los actos oficiales , un bar en el que comíamos entre otros unos bocadillos riquísimos de queso y anchoas, y donde jugábamos al ajedrez y otros juegos de cartas , dos gimnasios y clases de los alumnos mayores, en la planta uno la sala de profesores, y aulas y en la segunda la biblioteca y aulas. En el recreo nos controlaba la Sta Millan, catedrática de Griego. Me había olvidado que también en el curso tercero asistió Sancho Gracia, "Madriles". La dirección estaba a cargo del Catedrático de Física y Química Sr. Lopez Niño, muy correcto y al mismo tiempo recto,(Como debe ser ).